Todo empezó en 1982
Mi abuelo me lleva al cine por primera vez a ver una película al azar: El Imperio contraataca.
Tengo ocho años. Quedo atrapado. Sin saberlo, acaba de elegir la película que lo desencadenará todo.
Cuarenta y tres años después, ese momento nunca me ha abandonado.
De esa primera película nació una pasión que ya nunca me abandonó: las bobinas, las cintas, los discos, el ritual de poner una película en casa. Es ella la que me llevó hasta HOME VIDEO SAGA.